"Poco más adelante venció César [Octavio Augusto] a Antonio, y siendo cónsul nombró por su colega al hijo de Cicerón, en cuyo consulado hizo el Senado quitar las estatuas de Antonio, anuló todos los honores que se le habían concedido y decretó que en adelante ninguno de la familia de los Antonios pudiera tener el nombre de Marco. Por este medio parece que una superior providencia reservó para la casa de Cicerón el fin del castigo de Antonio".
Marlon Brando, como Marco Antonio, en una escena del Julio César (1953)
de Joseph L. Mankiewicz (sobre el texto de Shakespeare)
Fuente: Clásicas en el Palmeral, blog del Departamento de Clásicas del IES el Palmeral, Vera, Almería,
