Mostrando entradas con la etiqueta Gandhi. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gandhi. Mostrar todas las entradas

domingo, 13 de octubre de 2013

Scott Pilgrim vs the world (2010)

Me la ha recomendado un alumno, y descubro que es una película "de culto".
Resulta atractiva para la juventud.
Fotograma de Scott Pigrim vs the world (2010)
Diálogo: "You know what sucks? Everything".
(Justgifs se hace eco)

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Pero la violencia no es sólo un sueño... (conversación con Gandhi)

"la vida es una aspiración. nos impulsa a buscar la perfección, con todas nuestras fuerzas. nuestras debilidades y limitaciones no nos autorizan a rebajar ese ideal. el que liga su destino con la ahimsa, ley del amor, ayuda a vencer las fuerzas de la destrucción y a hacer progresar las fuerzas de la vida y del amor. por el contrario, quien sólo sueña con la violencia, deja sueltas todas las energías maléficas que siembran la muerte y el odio".
traducción, selección e introducción de Miguel Grinberg (1999)

Centro de Interpretación del Acantilado del Búfalo "Cabeza aplastada",
lugar de cacería de los pies negros.
        

martes, 5 de enero de 2010

Albert Camus In Memoriam (II) - Poema

UN ASCETA, UN ESTETA, UN POETA
Albert Camus In Memoriam


Si no llego a ser
el Gandhi del siglo XXI,
aspiro a ser
el dandy del siglo XXI.

Logroño, 4-I-2010

jueves, 10 de diciembre de 2009

Aminetu Haidar y el derecho a la huelga de hambre como acción política no violenta

Arrecia la polémica en España en torno a la huelga de hambre mantenida por la saharaui Aminetu Haidar. No pensaba opinar sobre el conflicto en sí, pese a que apoyo el derecho de autodeterminación de los saharauis. Ahora me veo impulsado por un artículo de Arcadi Espada.


Debo advertir que me complace leer a los conservadores y a los liberales cuando son inteligentes y bien intencionados. Pensaba que éste era el caso de Arcadi Espada. Por eso me ha decepcionado la entrada que publicó ayer, 9 de diciembre, en su diario: "En torno a la activista Haidar". He descubierto que Arcadi Espada no es un liberal coherente, porque reivindica la máxima autoridad para el Estado y la mínima libertad para los individuos. Esto sólo puede significar una cosa: con sus intervenciones, Arcadi Espada no defiende un programa emancipatorio, sino unos intereses concretos, partidistas. Sus a veces certeros razonamientos constituyen no una expresión genuina, sino una coartada para respaldar cotos de poder ejercido de facto  y aspiraciones de ampliar tal poder. Seguiré leyéndole, pero avisado, en guardia.