Resulta habitual oír al prójimo echar pestes de quienes, en supuesta representación del pueblo soberano, ejercen el poder. Arrecian las quejas estos días cuando resulta evidente que el actual Gobierno rompe promesa tras promesa y se somete a los dictados del neoliberalismo, la nueva hegemonía.
No es un montaje: es un cartel de propaganda auténtico
(elecciones generales del 9 de marzo de 2008)