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domingo, 22 de diciembre de 2013

T S Eliot - The Hollow Men (1925) (I)

Regreso a la traducción, con T. S. Eliot. Es un desafío rescatar su poética y un placer duplicarla.


Magi Mike's Blog,

Empiezo con la primera parte de "The Hollow Men" (1925). La versión original en inglés, con las notas del autor, está disponible en All Poetry.


Los hombres huecos

Señó Kurtz-muerto
(Nota de T. S. Eliot: un personaje de El corazón de las tinieblas de Joseph Conrad.)

Un penique para el Viejo Guy
(Nota de T. S. Eliot: frase con la que los niños ingleses piden por las calles el Día de Guy Fawkes, el 5 de noviembre, cuando llevan efigies de paja de Guy Fawkes y mendigan dinero para fuegos artificiales con los que celebrar el día. Fawkes fue un traidor que intentó con otros conspiradores hacer estallar las dos cámaras del Parlamento en 1605; el "complot de la pólvora" fracasó.)


I

Somos los hombres huecos
somos los hombres rehenchidos
recostamos uno en otro
la testa llena de paja. ¡Ay!
Nuestras voces secas, si
susurramos entre nosotros
son calmosas y sin sentido
como el viento entre la hierba seca
o los pies de las ratas entre el vidrio roto
en nuestra seca bodega

figura sin forma, tono sin color,
fuerza paralizada, gesto sin movimiento;

aquellos que habéis cruzado
con ojos francos, al ajeno Reino de la muerte
recordadnos -si acaso- no como extraviadas
almas violentas, sino solo
como los hombres huecos
los hombres rehenchidos.

martes, 19 de julio de 2011

Ellie Mae O’Hagan, “Los anarquistas también tienen libertades civiles”

El texto que sigue a continuación es traducción del artículo: Ellie Mae O'Hagan, “Anarchists have civil liberties too”, The Guardian (guardian.co.uk), Monday 2 May 2011 15.22 BST. El titular secundario con el que se publicó podría traducirse como: “El trato que los anarquistas reciben de la policía y los medios de comunicación evoca al mccartismo en su criminalización de una filosofía política legítima”.


Supuesto dirigente del Black Bloc mostrando su arsenal (¿dónde habrá aprendido a ser tan ordenado?), tras revelar de forma anónima un plan anarquista para irrumpir en la boda del Príncipe Guillermo.
Fuente: Peter Dominiczak, "Anarchists plot to wreck Prince William and Kate Middleton's wedding celebration", London Evening Standard, 8 de abril de 2011. La veracidad de esta información periodística queda refutada, de manera convincente, en Indymedia UK, "Moronic lies in the Evening Standard", 9 de abril de 2011.

Este artículo ha suscitado otro publicado recientemente en CNT, para cuya consulta remito al blog colectivo y experimental Los de abajo a la izquierda, "La caza de brujas de anarquistas". En la discusión que sigue a dicho post se encuentra el origen de la traducción que difundo, donde confluyen muchas de mis preocupaciones.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Molestarse en traducir

Los referentes son famosos, pero también queridos, y no me importa repetirlos: los Cuentos completos de Edgar Allan Poe, traducidos por Julio Cortázar, Palmeras salvajes, de William Faulkner, o algunos fragmentos de las Mil y una noches, traducidos por Jorge Luis Borges... El placer de recrear, el deleite de reconstruir el proceso de creación de los admirados maestros.

Vincent van Gogh, "Campo de trigo con cuervos" (julio de 1890)

El mismo impulso que, después del fulgor de leer a Paul Celan en inglés (ya lo sé, rodeos impuestos por mis limitaciones), me ha llevado a ofreceros esta traducción, junto con el cuadro de más arriba (tal vez completamente desorientado, tal vez incongruente).

Olas de grano que el cuervo infesta.
¿El azul de qué cielo? ¿El inferior? ¿El superior?
Flecha tardía que voló del alma.
Un zumbido más vehemente. Una incandescencia más cercana. Ambos mundos.

Paul Celan, "Bajo una imagen", Reja del habla (1959),
a partir de la versión inglesa de Bent Sørensen,
cotejado con la versión española de Pablo Oyarzun R., Paul Celan, Poesía (Santiago, 1997)
    

lunes, 23 de agosto de 2010

Annabel Lee (Edgar Allan Poe)

Fue hace mucho, mucho más que un año,
en un reino junto al mar,
donde vivió aquella señorita a la que puede que conozcáis
por el nombre de ANNABEL LEE;
y esa señorita vivió con no otro pensamiento
que amar y ser amada por mí.

Yo era un niño y ella era una niña,
en ese reino junto al mar;
pero nosotros amábamos con un amor que era más que amor-
yo y mi Annabel Lee;
con un amor que provocó a los serafines del cielo
celosos de ella y de mí.

Y esa fue la razón de que, hace tanto tiempo,
en ese reino junto al mar,
un viento arrojara una nube, asustando
a mi bella Annabel Lee;
tanto que un hombre de su familia de clase alta vino
y la arrastró muy lejos de mí,
para encerrarla en un sepulcro
en ese reino junto al mar.

Los ángeles, ni tan siquiera la mitad de felices en el cielo,
comenzaron a envidiarnos a ella y a mí-
¡sí!- y esa fue la razón (como todo hombre sabe,
en aquel reino junto al mar)
de que el viento saliera de la nube por la noche,
asustando y matando a mi Annabel Lee.

Pero nuestro amor era más fuerte de lejos que el amor
de aquellos que eran más viejos que nosotros-
de muchos mucho más sabios que nosotros-
y ni los ángeles en el cielo sobre nuestras cabezas,
ni los demonios allá debajo del mar,
pueden jamás desgajar mi alma del alma
de la hermosa Annabel Lee.

Y es que la luna nunca asoma sin traerme sueños
de la hermosa Annabel Lee;
y las estrellas nunca se levantan sin hacerme sentir los brillantes ojos
de la hermosa Annabel Lee;
y de este modo, durante toda la nocturna marea, yo yazco al lado
de mi querida -mi querida- mi vida y mi novia ante el altar,
en el sepulcro allá junto al mar,
en su tumba junto al mar ruidoso.

Agustín Querol, sepulcro de Pío Bermejillo Martínez-Negrete,
iglesia de San Severino de Balmaseda (Vizcaya), 1905-1906
Fuente: ForoXerbar

Edgar Allan Poe, "Annabel Lee" (1849),
versión original en inglés publicada en PoemHunter
Traducción al español: Jesús Ruiz
      

jueves, 8 de abril de 2010

Abril es el mes más cruel (T. S. Eliot)

T. S. Eliot, sentado ante la máquina de escribir

Abril es el mes más cruel, hace brotar 
lilas del interior de la tierra muerta, mezcla
la memoria y el deseo, estremece
las raíces marchitas con lluvia de primavera.
El invierno nos mantuvo calientes, cubriendo
la tierra con nieve de olvido, alimentando
un poco de vida con tubérculos secos.
El verano nos sorprendió, pasando sobre el Starnbergersee
con una cortina de lluvia; hicimos un alto bajo la galería de columnas,
y continuamos a la luz del sol, adentrándonos en el Hofgarten,
y bebimos café, y hablamos durante una hora.
Bin gar keine Russin, stamm' aus Litauen, echt deutsch1.
Y cuando éramos niños, pasando una temporada donde el archiduque, 
donde mi primo, él me sacó en un trineo,
y yo estaba asustado. Él dijo, Marie,
Marie, agárrate fuerte. Y para abajo fuimos.
En las montañas, allí uno se siente libre.
Leo, gran parte de la noche, y voy al sur en invierno.

¿Qué son las raíces que se prenden, qué ramas brotan
de estos escombros minerales? Hijo de hombre,
nada puedes decir, o adivinar, ya que sólo conoces
un montón de imágenes rotas, donde el sol golpea,
y el árbol muerto no ofrece refugio, ni el grillo consuelo,
ni la piedra seca rumor de agua. Sólamente
hay sombra bajo esta roca roja,
(ven bajo la sombra de esta roca roja),
y yo te enseñaré algo diferente, tanto de
tu sombra en la mañana avanzando a tus espaldas
como de tu sombra a la tarde creciendo para encontrarte;
yo te enseñaré el miedo en un puñado de polvo.
        Frisch weht der Wind
        Der Heimat zu
        Mein Irisch Kind,
        Wo weilest du?2

"Tú me trajiste jacintos por primera vez hace un año;
ellos me llamaban la chica de los jacintos."
- Sin embargo cuando regresamos, tarde, del jardín de jacintos,
tus brazos llenos, y tu pelo húmedo, yo no podía
hablar, y los ojos me fallaban, no estaba
ni vivo ni muerto, y no sabía nada,
mirando en el corazón de la luz, el silencio.
Oed' und leer dar Meer3.

Madame Sosostris, famosa clarividente,
tenía un terrible resfriado, pero de todos modos
es conocida como la mujer más sabia de Europa,
con un mazo de cartas muy mordaz. Aquí, dijo ella,
está tu carta, el Marinero Fenicio ahogado,
(Perlas son estos que fueron sus ojos. ¡Mira!)
aquí está Belladonna, la Señora de las Rocas,
la Señora de las situaciones.
Aquí está el hombre de los tres bastos, y aquí la Rueda,
y aquí está el mercader con un sólo ojo, y esta carta,
que está en blanco, es algo que carga a la espalda,
que me está prohibido ver. No encuentro
al Colgado. Teme la muerte por el agua.
Veo multitudes de gente, dando vueltas en círculo.
Gracias. Si ves a la querida Mrs. Equitone,
dile que yo misma le llevo el horóscopo:
uno debe ser así de cuidadoso hoy en día.

Ciudad irreal,
bajo la niebla ocre de un amanecer de invierno,
una muchedumbre fluía sobre el Puente de Londres, tantos,
no tenía ni idea de que la muerte hubiera destruido tantos,
suspiros, cortos e infrecuentes, eran exhalados,
y cada hombre llevaba los ojos clavados un poco por delante de sus pies.
Fluían colina arriba y bajaban King William Street,
adonde Saint Mary Woolnoth daba las horas
con un sonido muerto en la última campanada de las nueve.
Allí vi a alguien que conocía, y le paré, gritando: "¡Stetson!
¡Tú que estuviste embarcado conmigo en Mylae!
Aquel cadáver que plantaste en tu jardín el año pasado,
¿ha empezado a retoñar? ¿Florecerá este año?
¿O ha perturbado su lecho la helada repentina?
¡Manten al Perro lejos de aquí, ya que es amigo de los hombres,
o con sus uñas volverá a desenterrarlo!
¡Tú! hypocrite lecteur! - mon semblabe, - mon frère!4"
 
T. S. Eliot, La tierra baldía [1922]
Traducción de Jesús Ruiz Pérez
(Cotejada con la versión de Poesía + Letras)
Poema original: T. S. Eliot, The Waste Land)

1De ninguna manera soy ruso; yo vengo de Lituania, yo soy un auténtico alemán.
2El viento sopla fresco
hacia la patria.
¿Mi muchacha irlandesa,
dónde te estás demorando?
Tristán e Isolda, versos 5-8
3Desolado y vacío el mar.
Tristán e Isolda, verso 24
4¡Hipócrita lector! - ¡Mi igual, mi hermano!
BAUDELAIRE, Prefacio a Las flores del mal