Mostrando entradas con la etiqueta hegemonía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hegemonía. Mostrar todas las entradas

jueves, 5 de abril de 2012

Lo que es justo es posible (Simone Weil, hace 83 años)

Las reivindicaciones del pueblo, apoyadas por la sola opinión, equivalen todas a esta fórmula: tal cosa es justa, afirmación que toda conciencia puede controlar. La respuesta del poder, apoyada por el ejército y la policía, es siempre no "esta cosa no es justa", sino "esta cosa, aunque justa, es imposible".


Simone Weil, "Para la Liga [de los Derechos del Hombre]" [Fragmento inédito] [principios de 1929],
incluido en Escritos históricos y políticos, Trotta, Madrid, 2007


Paul Gauguin, "Somnolencia deliciosa (Nave nave moe)" (1894)
Fuente: Claudio Rodríguez, Cómo cantaba mayo en la noche de enero, 
   

miércoles, 28 de marzo de 2012

"El número, por más que la imaginación nos lleve a creer otra cosa, es una debilidad" (Simone Weil II)


"La contradicción no es quizá más que aparente. Sin duda los que ordenan son siempre menos numerosos que los que obedecen. Pero precisamente porque son poco numerosos forman un conjunto. Los otros, precisamente porque son demasiado numerosos, son uno más uno más uno, y así sucesivamente. De este modo, el poder de una ínfima minoría se basa a pesar de todo en la fuerza del número. Esta minoría prevalece con mucho en número sobre cada uno de aquellos que componen el rebaño de la mayoría. No hay que concluir de ello que la organización de las masas invertiría la relación, pues esa organización es imposible. No se puede establecer cohesión más que entre una pequeña cantidad de hombres. Más allá de eso, no hay más que yuxtaposición de individuos, es decir, debilidad.
Sin embargo, hay momentos en los que no es así. En ciertos momentos de la historia, un gran soplo pasa sobre las masas; su respiración, sus palabras, sus movimientos se confunden. Entonces nada se les resiste. Los poderosos conocen a su vez, por fin, lo que es sentirse solo y desarmado; y tiemblan. Tácito, en algunas páginas inmortales que describen una sedición militar, supo analizar perfectamente la situación. “El signo principal de que era un movimiento profundo, imposible de aplacar, es que no estaban diseminados ni manejados por otros, sino que juntos se enardecían, juntos se callaban, con tal unanimidad y tal firmeza que parecía que actuaban a las órdenes de alguien”[1]. Nosotros hemos asistido a un milagro de este género en junio de 1936, y la impresión no se ha borrado todavía[2].Esos momentos no perduran, aunque los desdichados deseen ardientemente verlos durar para siempre.

Max ERNST, "The Gramineous Bicycle Garnished with Bells the Dappled Fire Damps
and the Echinoderms Bending the Spine to Look for Caresses", 1921
Fuente: Documents dada, Max Ernst (I), 23-II-2010


No pueden durar, porque esa unanimidad que se produce en el fuego de una emoción viva y general no es compatible con ninguna acción metódica. Tiene siempre por efecto suspender cualquier acción y detener el curso cotidiano de la vida. Ese tiempo de parada no puede prolongarse; el curso de la vida cotidiana debe seguir, las tareas de cada día tienen que llevarse a cabo. La masa se disuelve de nuevo en individuos, el recuerdo de la victoria se difumina; la situación primitiva, o una situación equivalente, se restablece poco a poco y, aunque en el intervalo los amos hayan podido cambiar, siempre son los mismos los que obedecen.
Los poderosos no tienen ningún interés más vital que impedir esta cristalización de las multitudes sometidas, o, al menos, pues no siempre pueden impedirla, hacerla tan poco frecuente como sea posible. Que una misma emoción agite al mismo tiempo a un gran número de desdichados es algo que sucede muy a menudo por el curso natural de las cosas; pero de ordinario esa emoción, apenas despertada, es reprimida por el sentimiento de una impotencia irremediable. Alimentar ese sentimiento de impotencia es el primer artículo de una política hábil por parte de los amos".

Simone Weil, "Meditación sobre la obediencia y la libertad" [Proyecto de artículo] [¿primavera de 1937?],
incluido en Escritos históricos y políticos, Trotta, Madrid, 2007



[1]    Tácito, Anales, I, 32, 3. Se trata de la rebelión de las legiones de Germania en el año 14 d.C.
[2]    Tras la victoria del Frente Popular en Francia, en mayo de 1936, se inició una huelga en el sector metalúrgico. Simone Weil reflexionó sobre las impresiones recogidas en el curso de las visitas a las fábricas ocupadas (entre ellas la Renault) en los artículos “La vida y la huelga de los obreros metalúrgicos”, La Révolution prolétarienne, nº 224, 10 de junio de 1936, y “La victoria de los metalúrgicos” [proyecto de artículo, inédito] [junio de 1936], ambos incluidos en Simone Weil, Escritos históricos y políticos, 2007.

sábado, 24 de marzo de 2012

La noción de fuerza, y no la de necesidad (Simone Weil, hace 75 años)

"La noción de fuerza, y no la de necesidad, constituye la clave que permite leer los fenómenos sociales".


Simone Weil, "Meditación sobre la obediencia y la libertad" [Proyecto de artículo] [¿primavera de 1937?],
incluido en Escritos históricos y políticos, Trotta, Madrid, 2007

Simone Weil
Fuente: La Isla-Que-No-Existe, "A la luz de Simone Weil", 8 de noviembre de 2011


"Los marxistas no han facilitado una visión clara del problema al elegir la economía como la clave del enigma social. (...) La obediencia y el mandato son también fenómenos que las condiciones de producción no bastan para justificar. Cuando un viejo obrero sin trabajo y sin ayuda perece silenciosamente en la calle o en un cuchitril, esta sumisión que se extiende hasta la muerte no se puede explicar por el juego de las necesidades vitales. La destrucción masiva del trigo o el café durante las crisis es un ejemplo no menos claro. La noción de fuerza, y no la de necesidad, constituye la clave que permite leer los fenómenos sociales".

miércoles, 1 de febrero de 2012

La educación y el pensamiento crítico


Escucho esta mañana al Ministro de Cultura, José Ignacio Wert, entrevistado en la Cadena SER. A la hora de explicar la supresión de la asignatura "Educación para la Ciudadanía", que se imparte sólo un año, durante uno de los tres primeros cursos de la ESO, utiliza un argumento falso.

Carles Francino ha entrevistado al ministro de Educación, José Ignacio Wert- (ELIA FERNÁNDEZ)
Fuente: Cadena SER

Wert afirma que la asignatura tiene un contenido ideológico, de adoctrinamiento. Pero sabe (o debería saber) que, al contrario, lo que fomenta la asignatura es el pensamiento crítico: desarrollar la capacidad de debatir de forma razonada aspectos polémicos de la realidad, estableciendo un diálogo con las opiniones divergentes y, en general, evaluando con argumentos la información recibida. Todo lo opuesto al adoctrinamiento. Por eso recurre a una trampa: en vez de citar los objetivos, los contenidos y los procedimientos establecidos en la legislación para "Educación para la Ciudadanía" (más adelante reproduzco los contenidos y los criterios de evaluación, tal y como aparecen en el Boletín Oficial del Estado), en lugar de eso, digo, Wert cita un libro de texto que no los aplica.
Lo importante, creo, es que, tal vez por falta de auténtico pensamiento crítico, o de agilidad mental, ni el entrevistador, Carles Francino, ni los "tertulianos", que han comentado la entrevista posteriormente, han señalado que el Ministro de Cultura se ha servido de una falacia para justificar su decisión.

jueves, 12 de enero de 2012

El revés de la resignación (Canetti)


Sobre las connotaciones jerárquicas de algunas posiciones del cuerpo, establecidas a lo largo del tiempo por las distintas culturas:

"Hay monumentos en los que algunas de estas posiciones [estar de pie, estar sentado, yacer, acuclillarse, arrodillarse] se han vuelto tan vacías y triviales que ya casi no las percibimos. Tanto más efectivas e  importantes son en nuestra vida diaria".

Elías Canetti, Masa y poder (1960)



Fotograma del audiovisual 3D The Parthenon, de Paul Devebec (2004)
    

jueves, 1 de diciembre de 2011

Gira la rueda... ¿volverán a engañarnos?

Deberíamos preguntarnos lo fundamental: ¿funciona el capitalismo?
La crisis económica nos prepara para ello, pero es un regalo envenenado: temo que, en los momentos de pánico que se avecinan, la lucidez escasee. Mal se puede construir una contrahegemonía de la solidaridad (sólo improvisada a costa de errores) cuando la hegemonía inculca el individualismo, el "sálvese quien pueda". Y la destrucción que la crisis dejará a su paso, y las cotas de poder que en el transcurso irá cediendo la ciudadanía (cada vez más súbdito, cuando necesita empoderamiento para hacer valer sus derechos), tendrán, como única consecuencia, que la gran mayoría viviremos peor.


Edward Burne Jones, "La Rueda de la Fortuna" (1888)
Fuente: Daily Artist

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Cara a cara (¡qué cruz!)


Por fin he encontrado un editorial inteligente sobre el "cara a cara" del lunes. Una descripción fiel y desapasionada del espectáculo que ofrecieron los dos candidatos.

Miguel Brieva
Público, 8 de noviembre de 2011

Ha sido algo muy difícil de encontrar: los medios de comunicación dominantes son claramente partidistas (es decir, no profesionales), y optan unánimemente por arropar a uno u otro de los candidatos. Cuando a nadie con un mínimo de rigor, más siendo periodista o intelectual opinion maker, se le debería ocultar que los dos candidatos fueron vacuos y teatrales, malos actores con malos guionistas. Incapaces de ilusionar, se centraron en apelar a los malos sentimientos (uno el miedo, el otro la ira) de cara a la catarsis electoral. Y ni siquiera se molestaron en ocultar que ambos están convencidos de la necesidad de un "ajuste económico".
Porque, más allá de supuestas diferencias de "talante", ninguno tiene un programa propio. Ninguno ofrece una alternativa a las recetas neoliberales "impuestas" por los mercados y la Unión Europea, que sólo significan más desigualdad y más pobreza.
Ya tienen amo, y no es el pueblo.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Hegemonía, miedo (reflexiones sobre el referéndum nonato en Grecia)


La ayuda-chantaje no es tal ayuda.
En el "plan de rescate" de la Unión Europea y el FMI a Grecia van juntos dinero y empobrecimiento. Previsiblemente los nuevos "ajustes económicos" que los prestamistas van a imponer al Gobierno de Grecia, todavía no concretados, harán, como los anteriores, que la gran mayoría de los griegos viva objetivamente peor, con menos poder adquisitivo y una menor cobertura de servicios públicos. Por consiguiente, el crédito cedido en tan draconianos términos acabará en manos de los ricos. ¿Realmente se quiere ayudar a los griegos? No, y no lo ocultan: lo que preocupa es el "contagio" de la crisis griega.


Así y todo, Georgios Papandreu creía que podía conseguir convencer a los griegos de que aceptaran tales condiciones. A pesar de los recortes ya realizados y la inutilidad del anterior rescate. Si iba a convocar un referéndum al respecto era porque estaba convencido de que triunfaría su opción, el sí: y quedarían desautorizados todos sus opositores, incluidos los huelguistas y manifestantes.
Los griegos iban a poder decidir si cedían o no al chantaje. El que no vaya a haber referéndum en Grecia nos priva del espectáculo de comprobar si la hegemonía conserva la fuerza suficiente para asustar a una mayoría de votantes. Si se hubiera celebrado hubiéramos podido comprobar también si conseguía articularse una alternativa al discurso dominante, una contrahegemonía factible. Un poder decir lo que ahora parece impensable: ayuda de la Unión Europea, sí; ayuda-chantaje, no. (Digo parece, porque hasta podría existir una mayoría invisible, espectral amenaza que hacía tan peligroso para el sistema el abortado referéndum.)

jueves, 14 de julio de 2011

Cosas para pobres

Últimamente he tenido tres malas experiencias por comprar cosas baratas en el Simply. Productos no sólo de mala calidad, sino directamente incomestibles, imposibles de utilizar: un jamón muy barato que estaba lleno de ternillas y sebo, unas salchichas a punto de caducar que se hincharon en el envase cuando las tenía en el frigorífico y un Rioja reserva muy barato que estaba picado. Pero no conseguí sentirme estafado: lo asumí deportivamente, como si el bajo precio implicara en sí mismo una eventual inservilidad. Lo terrorífico es que quizás alguien se ve forzado a consumir estas mercancías, más asequibles.


Y me he puesto a pensar en el progresivo empobrecimiento de los españoles. La población bajo el umbral de la pobreza aumenta en España: según datos de Eurostat, de ocho millones en 2003 (un 19% de los habitantes) hemos pasado a nueve millones en 2009 (un 19,5% de los habitantes), y no creo que la situación en 2011 haya mejorado, sino más bien al contrario (los datos corresponden a la serie "At-risk-of-poverty rates by age and gender", cruzada con las cifras de población, "Total population"; a esta última tabla no se puede acceder directamente y el árbol de opciones tarda en cargar).
Lo dicen las estadísticas, y podemos percibirlo en nuestra vida cotidiana. Los bienes y servicios para pobres, de peor calidad, pero baratos, crecen en importancia. Y aumenta el clasismo: la aceptación de grandes diferencias sociales en la calidad de vida. España va camino de convertirse en un país de pobres. Habrá que prepararse para tener menos cosas, peores y, además, con todo lo relativamente baratas que sean, costeadas con más esfuerzo (es decir, habrá que destinar una mayor parte de los ingresos a cubrir las necesidades básicas).
Creo que esta situación queda muy bien reflejada en el capítulo 100 de Futurama (el capítulo 12 de la 6ª temporada, versión original subtitulada cortesía de Series Yonkis), del que proceden las capturas que ilustran esta entrada (salvo cuando se especifica lo contrario).

lunes, 11 de julio de 2011

El coronel Kurtz en Libia: recortes de El País


Antonio Caño, "La ONU da luz verde para atacar Libia" (El País, 17 de marzo de 2011)

Al recibir luz verde de la ONU para hacer cumplir la zona de exclusión aérea y proteger a los civiles mediante el uso de la fuerza, si es necesario, la comunidad internacional tiene la oportunidad de intervenir en Libia contundentemente, con los medios militares que se crean convenientes para cumplir esa misión.

Es, por tanto, una gran victoria de la oposición y una enorme derrota de Gadafi. Pero no es su derrota definitiva. Esta resolución será papel mojado si los países autorizados para llevarla a efecto no demuestran el coraje que se requiere para hacerlo de forma continuada. Una vez aprobado el texto es preciso saber, por tanto, quiénes van a apretar el gatillo y con qué energía. ¿Será el ataque contra Libia una mera operación cosmética para salvar las conciencias de Occidente o una verdadera operación militar para derrocar a Gadafi? [Nada mejor que un buen ataque para lavar (¿o salvar?) las conciencias de Occidente. ¿Mímesis yihadista?]

martes, 29 de marzo de 2011

El horror: la nueva hegemonía es una deshumanización en nombre de la Humanidad



Marlon Brando recita el poema de T. S. Eliot "The Hollow Men" (1925),
fragmento de Apocalypse Now no seleccionado para la versión Redux,
pero que forma parte de los extras incluidos en el DVD
Fuente: YouTube, "The Hollow Men T. S. Eliot How Culture Dies"
          

                 
Aquí, el fragmento incluido en Apocalypse Now, como el anterior, de YouTube

En la película Coppola incluyó también en el guión una referencia al final del poema, precisamente en los segundos de película que siguen donde se corta la escena anterior, puesta en boca del periodista de guerra "abducido-seducido" por Kurtz:
   
"This is the way the fucking world ends. Look at this fucking shit we're in man. Not with a bang, but with a whimper. And with a whimper, I'm fucking splitting, Jack". (Note: This is a variation on T.S. Eliot's The Hollow Men – "This is the way the world ends, not with a bang but a whimper".)
Fuente: Wikiquote, "Apocalypse Now"
               

viernes, 25 de marzo de 2011

Paz en la guerra

"Durante la guerra había asumido cierto sentido de responsabilidad social, a pesar de sentir una inclinación contraria que me venía de antiguo. Después, me encontré que no podía prescindir de él. Sin embargo, mi nuevo interés por los problemas sociales y mi buena voluntad parecían no tener efecto alguno sobre la sociedad".

B. F. Skinner, Walden dos (1948)

    Pablo Picasso, Paloma de la paz (1949)
            

martes, 22 de marzo de 2011

Sí pero NO

"(...) La izquierda debería ser sensible, vigilante y exigente, para que un acto desgraciadamente necesario de carácter militar no se convierta en un refuerzo del militarismo existente. No todas las intervenciones militares son defendibles, pero algunas tienen razón de ser. (...) Es la doctrina del mal menor lo que justifico, siempre y cuando no sea convertido en exponente de todas las virtudes, porque la guerra, siempre, es lo contrario de la virtud. No se olvide".

Vicenç Fisas, "La izquierda y la intervención militar en Libia", El País, 22-III-2011. Vicenç Fisas es director de la Escuela de Cultura de Paz de la Universidad Autónoma de Barcelona. La opinión del autor no representa necesariamente la de la institución a la que pertenece.
 

 Forges, El País (22-III-2011)



El Roto, El País (21-III-2011)

                  

lunes, 21 de marzo de 2011

Hegemonía 2011 (2)

El Roto, El País (18-III-2011)

Forges, El País (19-III-2011)

Erlich, El País (7-III-2011)
     
El Roto, El País (3-III-2011)
                         

domingo, 20 de marzo de 2011

Hegemonía 2011

Nuestra empatía puede no ser en vano:
si nos rebelamos contra el orden perverso
que nos obliga a elegir
una atrocidad,
como es siempre la guerra.
                    
SÍ A LA INTERVENCIÓN DE LA ONU EN LIBIA
MIENTRAS SOSTEGAMOS GOBIERNOS SOBRE LA TIERRA.
NO A LA GUERRA
             

                             Fuente: Revista Opinión, "No dejemos que Libia sea otro Irak"
                     

lunes, 14 de marzo de 2011

El peso de las generaciones muertas

"(...) La costumbre
nos va gastando el alma
día tras día disimuladamente".

Friedrich Hölderlin, "La despedida", 
versión de Helena Araújo, en  A media voz

       Constantin Brancusi, "Columna inagotable" ("Endless Column")
Fuente: Constantin Brancusi: Photo Sculptures
            
"La tradición de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos."


Esta tercera imagen, de Nettus, "Distrito de Gorj" (Valaquia, Rumanía),
en AC Pasión, Portal Independiente Autocaravanista 




lunes, 30 de agosto de 2010

Bolivia tal vez, tal vez Venezuela

CARACTERIZACIÓN

El concepto contrahegemonía da cuenta de los elementos para la construcción de la conciencia política autónoma en las diversas clases y sectores populares. Plantea los escenarios de disputa en el paso de los intereses particulares hacia los intereses generales, como proceso político clave hacia un bloque social alternativo.

A inicios del siglo XXI este espacio de disputa entre el interés particular y el interés general enfrenta al menos dos niveles, por un lado en el propio campo popular, la superación de una visión uniclasista, unilateral economicista, del esquema de los movimientos sociales como correa de transmisión de los partidos y el vanguardismo; y en otro nivel la confrontación con la ideología del "fin de la historia" y la totalización del mercado.

En el primer nivel la construcción de una conciencia popular atraviesa por incorporar una propuesta multicultural, un proyecto integral de las clases y sectores populares, una visión de modelo de desarrollo emancipador. La experiencia de las últimas décadas, al menos en la experiencia latinoamericana, evidencia que el eje de una construcción contrahegemónica sería una integración entre las perspectivas emancipadoras de clase social (los trabajadores en general), étnica (los pueblos originarios y sus culturas ancestrales), y de género (la lucha contra el androcentrismo), junto con una propuesta de desarrollo que armonice equidad, industria, agricultura y naturaleza.

Se trata de articular una perspectiva insertada en un proceso de liberación económica respecto al sistema de propiedad monopólica; que integre la construcción desde abajo poder popular multicultural que se vehiculice en un bloque social alternativo, para transformar no sólo la estructura de poder económico, sino el sistema de poder político, disolver las estructuras oligárquicas vigentes y viabilizar el desarrollo de la democracia, la incorporación de todos los saberes en la edificación de una propuesta de sociedad donde quepan todos los proyectos populares gestados desde la lucha de los partidos y movimientos sociales, desde los movimientos étnicos y de género.
Francisco Hidalgo Flor (Universidad Central del Ecuador), "Contrahegemonía", CECIES, Centro de Educación, Ciencia y Sociedad, Proyecto: Diccionario del Pensamiento Alternativo II

 Fuente: Frases - poemas, "Instrucciones para cambiar el mundo", Sub Comandante Marcos
    

jueves, 10 de junio de 2010

Lo real es producido a partir de células miniaturizadas, Jean Baudrillard

"La simulación —cuya operación es nuclear y genética, en modo alguno especular y discursiva. La metafísica entera desaparece. No más espejo del ser y de las apariencias, de lo real y de su concepto. No más coincidencia imaginaria: la verdadera dimensión de la simulación es la miniaturización genética. Lo real es producido a partir de células miniaturizadas, de matrices y de memorias, de modelos de encargo— y a partir de ahí puede ser reproducido un número indefinido de veces. No posee entidad racional al no ponerse a prueba en proceso alguno, ideal o negativo. Ya no es más que algo operativo que ni siquiera es real puesto que nada imaginario lo envuelve. Es un hiperreal, el producto de una síntesis irradiante de modelos combinatorios en un hiperespacio sin atmósfera".
Jean Baudrillard, sentado

Jean Baudrillard, Cultura y simulacro (1978)
Fuente: Scribd
    

miércoles, 9 de junio de 2010

El fracaso de la huelga de funcionarios y el Gobierno de arriba abajo

Las cifras de seguimiento de la Administración indican un fracaso de la huelga de empleados públicos de ayer: las creo (no así las fantásticas de los sindicatos, un empecinamiento en negar la realidad a la postre contraproducente).
Las más bajas de toda España son las de La Rioja (tal y como reconocen los propios sindicatos). En particular, las de los trabajadores de la Comunidad Autonóma de La Rioja, y, entre ellos, los de Educación (menos de un 6% en Enseñanza Secundaria, y me parece una estimación generosa).
Pero no tengo la sensación de haber hecho el canelo, sino lo justo. Porque, como era previsible, el Gobierno ya se frota las manos: no va a encontrar oposición a la próxima reforma laboral (es decir, al próximo recorte de derechos laborales) entre los trabajadores. Ya nos van preparando los creadores de opinión, donde ya no hay espacio para disentir de la nueva hegemonía: la liberalización económica y el gobierno de arriba abajo.
 Portada del El Mundo, 9-VI-2010

Lo inevitable ya no se llama Providencia, sino Mercado: nueva coartada para el gobierno contra el pueblo:
"Mientras los sindicatos se debaten entre sus querencias y sus obligaciones, Zapatero hace lo propio entre sus deseos y lo que le marcan los mercados. Preferiría no hacer una reforma laboral tan contundente para evitar la huelga general, pero ahora no tiene margen de maniobra; está obligado a seguir los designios que le marcan otros desde fuera". 

Más difícil de leer, más farragoso, pero redundando sobre lo mismo, con más desfachatez, El País: los recortes sociales son inevitables, el Gobierno no podría retroceder aunque quisiera, y no tiene sentido, por lo tanto, ninguna huelga contra los gobernantes, meros ejecutores de una voluntad superior. (Sí, sí: un argumento increíble que demuestra que la prensa, como en otros tiempos, podría depender perfectamente del Ministerio de Propaganda):
"La huelga de ayer se convocó en protesta por los recortes del gasto público anunciados por el Gobierno en respuesta a las exigencias de la UE de una reducción eficaz del fuerte déficit público que permita recuperar la confianza de los mercados de deuda. Es sencillamente impensable que, como consecuencia de la de ayer o de la eventual futura huelga general, el Gobierno renunciara a ese ajuste, a riesgo de acentuar la desconfianza de las instituciones y mercados internacionales. Se trata por tanto de movilizaciones puramente expresivas de descontento, no ligadas a un objetivo posible.
Esto conecta con un problema del sindicalismo moderno: las huelgas se plantean contra el Gobierno, del que depende en buena medida su financiación, y en términos que con frecuencia agravan aquello que invocan como causa. Es el caso de la situación actual: solo de manera colateral puede considerarse al Gobierno responsable de la crisis actual, y en todo caso lo sería por resistirse en su momento a recortar el gasto social, no por lo contrario".