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miércoles, 16 de diciembre de 2015

No me representan

Uno de los eslóganes que tuvo más éxito durante el movimiento 15M fue el de "no nos representan". Pero, ¿qué quería decir realmente? Intentaré explicar lo que significaba para mí, al hilo de una reflexión sobre las próximas elecciones generales y sobre aquellos partidos que no dudan en reclamarse albaceas del 15M (ya suceso del pasado), Podemos en particular (aunque comparte la pretensión Izquierda Unida).


Mi eslógan favorito del 15M. Solía asociarse al consejo "¡REINICIA".
Foto realizada por León de la Hoz.

martes, 13 de noviembre de 2012

jueves, 1 de diciembre de 2011

Gira la rueda... ¿volverán a engañarnos?

Deberíamos preguntarnos lo fundamental: ¿funciona el capitalismo?
La crisis económica nos prepara para ello, pero es un regalo envenenado: temo que, en los momentos de pánico que se avecinan, la lucidez escasee. Mal se puede construir una contrahegemonía de la solidaridad (sólo improvisada a costa de errores) cuando la hegemonía inculca el individualismo, el "sálvese quien pueda". Y la destrucción que la crisis dejará a su paso, y las cotas de poder que en el transcurso irá cediendo la ciudadanía (cada vez más súbdito, cuando necesita empoderamiento para hacer valer sus derechos), tendrán, como única consecuencia, que la gran mayoría viviremos peor.


Edward Burne Jones, "La Rueda de la Fortuna" (1888)
Fuente: Daily Artist

lunes, 30 de agosto de 2010

Efectos de contrapoder de la multiplicidad organizada (Michel Foucault)

"Las disciplinas sustituyen el viejo principio "exacción-violencia" que regía la economía del poder, por el principio "suavidad-producción-provecho". Se utilizan como técnicas que permiten ajustar, según este principio, la multiplicidad de los hombres y la multiplicación de los aparatos de producción (y por esto hay que entender no sólo "producción" propiamente dicha, sino la producción de saber y de aptitudes en la escuela, la producción de salud en los hospitales, la producción de fuerza destructora con el ejército).
En esta tarea de ajuste, la disciplina tiene que resolver cierto número de problemas, para los cuales la antigua economía del poder no estaba suficientemente armada. Puede hacer decrecer la "desutilidad" de los fenómenos de masa: reducir lo que, en una multiplicidad, hace que sea mucho menos manejable que una unidad; reducir lo que se opone a la utilización de cada uno de sus elementos y de su suma; reducir todo lo que en ella corre el peligro de anular las ventajas del número; a causa de esto, la disciplina fija; inmoviliza o regula los movimientos; resuelve las confusiones, las aglomeraciones compactas sobre las circulaciones inciertas, las distribuciones calculadas. Debe también dominar todas las fuerzas que se forman a partir de la constitución misma de una multiplicidad organizada, debe neutralizar los efectos de contrapoder que nacen de ella y que forman resistencia al poder que quiere dominarla: agitaciones, revueltas, organizaciones espotáneas, coaliciones -todo lo que puede depender de las conjunciones horizontales. De ahí el hecho de que las diciplinas utilicen los procedimientos de tabicamiento y de verticalidad, que introduzcan entre los diferente elementos del mismo plano unas separaciones tan estancas como sea posible, que definan unas redes jerárquicas tupidas; en suma, que opongan a la fuerza intrínseca y adversa de la multiplicidad el procedimiento de la pirámide continua e individualizante".

Fuente: Dinowamas

Bolivia tal vez, tal vez Venezuela

CARACTERIZACIÓN

El concepto contrahegemonía da cuenta de los elementos para la construcción de la conciencia política autónoma en las diversas clases y sectores populares. Plantea los escenarios de disputa en el paso de los intereses particulares hacia los intereses generales, como proceso político clave hacia un bloque social alternativo.

A inicios del siglo XXI este espacio de disputa entre el interés particular y el interés general enfrenta al menos dos niveles, por un lado en el propio campo popular, la superación de una visión uniclasista, unilateral economicista, del esquema de los movimientos sociales como correa de transmisión de los partidos y el vanguardismo; y en otro nivel la confrontación con la ideología del "fin de la historia" y la totalización del mercado.

En el primer nivel la construcción de una conciencia popular atraviesa por incorporar una propuesta multicultural, un proyecto integral de las clases y sectores populares, una visión de modelo de desarrollo emancipador. La experiencia de las últimas décadas, al menos en la experiencia latinoamericana, evidencia que el eje de una construcción contrahegemónica sería una integración entre las perspectivas emancipadoras de clase social (los trabajadores en general), étnica (los pueblos originarios y sus culturas ancestrales), y de género (la lucha contra el androcentrismo), junto con una propuesta de desarrollo que armonice equidad, industria, agricultura y naturaleza.

Se trata de articular una perspectiva insertada en un proceso de liberación económica respecto al sistema de propiedad monopólica; que integre la construcción desde abajo poder popular multicultural que se vehiculice en un bloque social alternativo, para transformar no sólo la estructura de poder económico, sino el sistema de poder político, disolver las estructuras oligárquicas vigentes y viabilizar el desarrollo de la democracia, la incorporación de todos los saberes en la edificación de una propuesta de sociedad donde quepan todos los proyectos populares gestados desde la lucha de los partidos y movimientos sociales, desde los movimientos étnicos y de género.
Francisco Hidalgo Flor (Universidad Central del Ecuador), "Contrahegemonía", CECIES, Centro de Educación, Ciencia y Sociedad, Proyecto: Diccionario del Pensamiento Alternativo II

 Fuente: Frases - poemas, "Instrucciones para cambiar el mundo", Sub Comandante Marcos
    

Soberanía popular (microteatro)

- ¿Dónde reside el poder?
- En el pueblo.
- ¿Y el contrapoder?

 Herr Buchta, La muerte de Marat